Doña Alba

Doña Alba

Mi nombre es Luz Alba Franco, cuando era pequeña fui al colegio solo hasta tercero de primaria, porque me dediqué a ayudar a mis padres en la crianza de mis hermanos menores. Empecé trabajando en una empresa haciendo aseo, luego trabajé como operaria de máquinas. Durante un tiempo estuve sin trabajo, una situación muy difícil, ya que no es fácil mantener a una familia sin recursos.

Un día a la salida del colegio de mis hijos, le comenté a una señora que estaba sin trabajo, ella me dijo que me podía enseñar a hacer cremas, para que yo las hiciera y con eso ganara dinero. Empecé a ir a su casa para que ella me enseñará, al hacer las cremas me di cuenta que me quedaban muy ricas, a la gente le gustaba y eso me motivaba a ensayar nuevos sabores, lo que me llevo a trabajar en algo que realmente me encanta hacer.

Comencé a hacer cremas con $18.000 pesos que tenía, utilizando el congelador de la nevera de mi casa en donde me cabían solo 80 cremas. Poco a poco fui creciendo, las ventas fueron aumentado.

El proyecto empezó a crecer y poco a poco se convirtió no solo en el negocio para yo tener mi sustento diario, sino que también pude dar empleo a mi familia, amigos cercanos e incluso personas que no conozco, pero que necesitan empleo y yo les doy la facilidad de vender mis cremas.

Ahora he logrado muchas cosas, pero pienso que mientras uno tenga vida, salud y compañía de Dios, siempre uno puede seguir soñando.

Ahora sueño que Cremas Doña Alba crezca más, y poder ayudar a muchas mujeres que se encuentran en una situación vulnerable, para que, así como yo pude, ellas también puedan sacar adelante a sus hijos con un trabajo digno.