Fundación Judá

Fundación Judá

Como fundadores coincidimos en que el sentido y desarrollo del objeto social de la FUNDACION CULTURAL Y EDUCATIVA “JUDA” se podrá evidenciar al ser una organización de utilidad común, sin ánimo de lucro, al servicio de la comunidad abierta a todas las personas. En desarrollo de ese propósito fundamental, la fundación podrá constituirse, desarrollarse, consolidarse, direccionar, planear, ejecutar, coordinar, evaluar, organizar y realizar toda clase de actividades de interés común en la sociedad, principalmente en gestiones y finalidades relacionadas con la gestión social, la defensa de los derechos humanos, la educación, la competitividad, la recreación, la promoción y prevención con niños y jóvenes de la ciudad, la formación para la paz y la democracia, la formación de líderes, la asistencia social y pública para personas desprovistas de recursos y el apoyo material y económico a organizaciones privadas de carácter social y sin ánimo de lucro que se propongan objetivos similares a los que se propone la fundación.

J.U.D.A. nace el 31 de octubre de 2010 con un enfoque social, ubicado en la Comuna 13 de la ciudad de Medellín, y que trabaja con jóvenes y adolescentes de dicha Comuna.

Se ha desarrollado un trabajo teatral, artístico, creativo e investigativo de laboratorio permanente con jóvenes provenientes de distintos sectores de la Comuna 13, muchos de ellos afectados por los problemas sociales, de conflictos en la zona y/o familias golpeadas por la violencia que se ha dado en este sector de la ciudad. El espacio teatral ha sido continuo. El grupo varía entre 12 y 20 participantes entre 13 y 30 años de edad.

Una de las funciones que cumple el grupo en la comunidad, es dictar talleres de formación continuos en pro del proyecto de vida. Aquí se trabaja en conjunto con diferentes profesionales en las distintas áreas que permiten ampliar el conocimiento frente las expectativas de formación para los jóvenes. Se encarga del cubrimiento de eventos de ciudad como recreaciones, músicos, baile, pintura, sonido, luces y teatro.

Entre la violencia y el arte hay una batalla campal por los niños y adolescentes, donde todos pujamos para que hagan parte de nuestro “bando”; evitar que uno de ellos tome un arma y en su lugar porte un pincel, es evitar el sufrimiento de familias y la destrucción de su propia vida. Por eso el papel del arte en tiempos de violencia es contundente a la hora de formar una sociedad.

El grupo realiza cada año un viaje misionero a distintos lugares del país, trabajando con niños y adolescentes en condiciones vulnerables; y allí, se comparte con ellos durante aproximadamente 3 días. Dentro de las principales actividades que se realizan en estos viajes se encuentra la capacitación de líderes, la realización de actividades lúdicas y la donación de regalos como juguetes, ropa, entre otros.

Soñamos con la permanencia de nuestro proceso juvenil, donde podamos acompañar a estos en su transitar en la vida académica superior, apoyando con recursos para las actividades correspondientes (Matricula, pasajes, alimentación, material de estudio, entre otros). Sumado a lo anterior queremos instalar un comedor comunitario en nuestro sector para niñas y niños de bajos recursos económicos, donde puedan ser acompañados por profesionales de las diferentes áreas y tener una defensa permanente por sus derechos.