Ninfa

Maria Ninfa

Soy María Ninfa García Echavarría una mujer feliz, madre, amiga, docente, y trabajadora social. Soy una mujer que un día soñó en grande, me proyecté diferentes metas a nivel personal y familiar, las cuales día a día las he ido alcanzando.

Constantemente tengo metas nuevas, me propongo nuevos ideales, que le dan día a día sentido a mi vida. A pesar de que ahora mantener un proyecto de vida, es algo que hace parte de vida, no siempre fue así de fácil, viví diferentes situaciones difíciles, por las cuales a veces sentía que perdía la esperanza.

Trabajé como niñera, empleada doméstica, parrillera, oficios varios, administradora, entre otros; cada oficio con unas dificultades y problemáticas. El cambio de mi vida fue un proceso que no se hizo de la noche a la mañana, fue algo que se construyó día a día, con dedicación, mucho esfuerzo y deseo infinito de ver mis sueños hechos una realidad.

Terminar mi bachillerato fue fundamental para alcanzar mis metas propuestas, luego hice una técnica en atención a la primera infancia, lo que me ayudó a incursionar en el mercado laboral, como docente de un jardín infantil, en donde ascendí hasta llegar a ser la coordinadora pedagógica. Complemente mi formación técnica, estudiando lengua de señas, lo que me permitió entender y conocer a muchos niños con discapacidad auditiva.

En mi labor como coordinadora del Jardín Infantil, vi la necesidad de conocer las realidades de las familias de los niños, visité las casas de todos los niños y niñas durante 3 años, en donde pude conocer sus problemáticas del diario vivir. De esta manera, comenzaron mis primeros pasos como trabajadora social empírica. Lo que hacía a nivel social me apasionaba tanto y lo hacía con tanto amor, que me propuse ser Trabajadora Social.

El sueño de ser profesional se convirtió en realidad, con el apoyo de muchas personas e instituciones que creyeron en mí; mis esfuerzos y dedicación de varios años de trabajo constante, se vieron recompensados el día que recibí mi diploma como trabajadora social.

Gracias a todas mis experiencias vividas, actualmente pongo mis conocimientos al servicio de las personas que se encuentran en una situación vulnerable, ayudo y apoyo a mujeres y familias que necesitan una trabajadora social que los guie en su diario caminar.

En mi experiencia, he aprendido que cuando se tiene un proyecto de vida, se puede trabajar día a día con un norte claro que nos indica el camino para actuar. A quien lee esto y no tiene un proyecto de vida, le recomiendo visitar más nuestra página “Sentido de Vida”, en el link “Nuestro Programa”, podrán encontrar videos de diferentes profesionales que les enseñaremos estrategias para desarrollar su propio “Proyecto de Vida”.